LA CANCIÓN DE LOS MAORÍES
Título: La canción de los maoríes
Autor: Sarah Lark
Editorial: Ediciones B
Después de En el país de la nube blanca, llega la segunda parte de esta saga familiar. Sarah Lark nos vuelve a llevar a Nueva Zelanda para volver a vivir una aventura llena de sorpresas.
La canción de los maoríes es una continuación de la primera novela de forma que, las protagonistas serán las nietas de Helen y Gwyneira, los personajes principales de la anterior.
La trama gira en torno a las primas Elaine y Kura, dos mujeres totalmente diferentes. Elaine, ha heredado de su abuela Gwyneira el espíritu aventurero y sueña con tener algún día su propia granja de ovejas.
Kura, una muchacha de gran belleza, al contrario que su prima, solo vive por y para la música y sueña con ser algún día una gran cantante.
Entre las dos protagonistas aparece un tercer personaje, William Martyn, del que Elaine se enamorará perdidamente hasta que la gran belleza de Kura consigue atraer la atención del hombre. La historia se centra principalmente en torno a este triángulo amoroso.
En mi opinión, me parece una excelente continuación de la saga. Nuevamente nos encontramos con dos protagonistas femeninas, descendientes de los personajes de la primera novela.
Me gustó muchísimo el anterior y empecé esta lectura con las mismas expectativas y tengo que decir que no me decepcionó para nada. Recomiendo leer previamente el primero, lo que hace que la lectura del segundo sea más agradable al conocer como se han ido gestando los lazos familiares.
En esta segunda entrega se centra un poco más en los pueblos mineros creados en el nuevo continente y deja un poco más a parte el tema de las granjas y la cría de ovejas.
La novela está muy bien documentada sobre la cultura de los maoríes, sus costumbres y su música, al igual que la historia de Nueva Zelanda.
Si os gustó el primero, este nos os defraudará. Me pareció una historia que te atrapa y engancha de principio a fin. No podrás dejar de leer.
"La luna iluminaba las imponentes montañas y una miríada de estrellas tachonaban el cielo. El río parecía de plata líquida y en el bosque se oían las aves nocturnas".

